Gobierno kirchnerista admite que deja enorme déficit fiscal y deuda impagable con la banca
Fuente: La Derecha Diario
El ministro de Economía saliente, el excandidato Sergio Massa, dejará un país al borde de la hiperinflación y con brutales desequilibrios fiscales y monetarios sin resolver. Fueron incumplidas sistemáticamente todas y cada una de las metas trazadas con el Fondo Monetario Internacional para este año.
El equipo económico de Javier Milei, liderado por el futuro ministro Luis Caputo, tomó contacto con las autoridades del equipo saliente al frente del secretario de Hacienda Raúl Rigo. En dicha reunión, el oficialismo admitió que el déficit primario del Sector Público Nacional (SPN) muy difícilmente pueda ubicarse por debajo del 3% del PBI para fin de año.
Por su parte, el déficit financiero a nivel nacional superaría fácilmente el 5% del PBI añadiendo el costo por servicios de deuda pública. Es el resultado más desequilibrado en los últimos 6 años.
Por otra parte la deuda remunerada del Banco Central (entre Leliq, Notaliq, la posición neta de Pases y Levids, entre otros instrumentos) alcanza a representar más de 3 bases monetarias y media adicionales a los pesos que ya están en circulación.
Esto implica una descomunal carga de intereses que asciende al 10% del PBI en el acumulado de 12 meses, lo que se conoce como “déficit cuasi-fiscal”. Esta será una de las bombas con las cuales el próximo Gobierno de Javier Milei tendrá que lidiar para avanzar con la dolarización de la economía.
La situación fiscal de las Provincias tampoco es alentadora. Si bien en los últimos años su saldo fue más bien neutral con respecto a la situación fiscal consolidada del país, a partir de 2023 el déficit de las Provincias volvió a crecer y llegó a representar el 0,7% del PBI (manteniendo un muy ligero superávit primario).
Las Provincias se vieron afectadas por las disposiciones del “plan platita” de Massa, no solo por los gastos sino también por la quita de recursos coparticipables como el IVA (por el impacto de la devolución) y Ganancias (por la reducción sobre la cuarta categoría).
Asimismo, el kirchnerismo asignó las transferencias discrecionales con criterios políticos, beneficiando a dedo a sus aliados y perjudicando a las jurisdicciones opositoras como Córdoba o la Capital Federal.
El equipo de Milei prepara un ajuste de por lo menos 5 puntos del PBI para ser ejecutado, en la medida de lo posible, para el año fiscal 2024. En otras palabras, se apunta a cerrar la brecha fiscal en el Sector Público Nacional (incluyendo intereses), algo que no se ve en el país desde el año 2008.







