El mapa del streaming regional: ¿qué lugar ocupa Bolivia?
Fuente: Economy
El ecosistema audiovisual Iberoamericano atraviesa un cambio profundo. Las señales de televisión ya no son solo emisoras tradicionales: en la actualidad compiten en igualdad de condiciones con creadores nativos digitales, plataformas globales y nuevos formatos de consumo fragmentado. En ese tablero regional, Bolivia avanza, pero aún desde una posición rezagada.
Así lo explica Guillermo Nanni, analista senior del ecosistema mediático digital, director de Comunicación y Asuntos Públicos de la Universidad Austral, quien observa el fenómeno desde una perspectiva comparada a partir del Streaming de Contenidos de Iberoamérica (SCI), un informe que mide el desempeño de medios, señales y creadores en plataformas como YouTube.
En el ámbito regional, Nanni ubica al mercado boliviano entre los más pequeños de la región. “Bolivia, en términos de volumen de audiencia en YouTube, se encuentra entre los mercados más chicos, superando únicamente a Paraguay y Uruguay”, señala. Sin embargo, aclara que esta medición responde exclusivamente a datos de consumo digital y no necesariamente al peso cultural o histórico de los medios tradicionales.
Un mercado chico, pero con señales de adaptación
Pese a su tamaño, Bolivia no está al margen del proceso de transformación. Al igual que en otros países, los canales de televisión comenzaron a reconvertirse en factorías de contenido, utilizando YouTube no solo como un canal de difusión secundaria, sino como una plataforma estratégica para extender su alcance, especialmente en audiencias jóvenes.
Nanni remarca que este proceso no es exclusivo de Bolivia, sino parte de una tendencia regional: las señales tradicionales entendieron que ya no alcanza con emitir en una grilla lineal. Actualmente compiten por vistas, retención y engagement en un ecosistema donde el algoritmo define la visibilidad.
En ese contexto, los medios que logran mejores resultados son aquellos que adaptan sus contenidos al lenguaje digital, fragmentan sus programas, apuestan por clips cortos y priorizan temáticas con alta capacidad de circulación social.

YouTube como nuevo campo de batalla
Uno de los puntos centrales del análisis de Nanni es que YouTube se convirtió en el principal campo de disputa entre medios tradicionales y creadores nativos. Ya no se trata solo de quién produce mejor contenido, sino de quién entiende mejor la lógica de la plataforma.
“El desafío no es subir lo que sale al aire, sino pensar contenido específicamente diseñado para YouTube”, explica. Eso implica cambiar narrativas, duraciones, formatos y ritmos, algo que muchas señales aún no terminan de internalizar.
En mercados más grandes como Argentina, México o Brasil, esta transición está más avanzada. En Bolivia, en cambio, el proceso es más incipiente y enfrenta limitaciones estructurales: menor inversión, equipos reducidos y una monetización todavía acotada.
La economía del streaming y el problema de la monetización
Más allá de la audiencia, el gran desafío del ecosistema audiovisual boliviano es económico. Nanni advierte que el problema no es solo generar vistas, sino transformar esas vistas en ingresos sostenibles.
La monetización digital depende de múltiples factores: volumen de audiencia, CPM publicitario, mercado anunciante y profesionalización de las estrategias comerciales. En economías más pequeñas, estos elementos se combinan de forma menos favorable.
Por eso, muchos medios bolivianos utilizan YouTube más como una herramienta de posicionamiento que como una fuente principal de ingresos. “En mercados chicos, la monetización directa es limitada y obliga a pensar modelos híbridos”, señala el analista.
Creadores nativos y medios: competencia y convergencia
Otro fenómeno clave que destaca Nanni es la creciente competencia, y al mismo tiempo convergencia, entre medios tradicionales y creadores digitales. Mientras los primeros aportan estructura, marca y capacidad de producción, los segundos ofrecen cercanía, autenticidad y una comprensión más profunda del lenguaje de plataforma
En este nuevo escenario, la frontera entre “medio” y “creador” se vuelve cada vez más difusa. Las señales que logran adaptarse son aquellas que incorporan figuras digitales, flexibilizan sus formatos y entienden que el valor ya no está solo en la emisión, sino en la conversación que se genera alrededor del contenido.
El desafío boliviano: escala, profesionalización y estrategia
Para Nanni, Bolivia enfrenta un triple desafío en el ecosistema del streaming: escala, profesionalización y estrategia de largo plazo. La escala limita el crecimiento rápido; la falta de profesionalización restringe la monetización; y la ausencia de una estrategia clara dificulta la consolidación.
Aun así, el analista evita una mirada pesimista. Advierte que los mercados pequeños también pueden ser ágiles, experimentar con formatos y construir comunidades fieles si logran identificar nichos claros y audiencias específicas. “El futuro del audiovisual no depende solo del tamaño del mercado, sino de la capacidad de entender cómo se consume contenido hoy”, concluyó.







