Polonia declara ilegal al Partido Comunista
Fuente: Contando Estrellas
Polonia es un país que sufrió los dos grandes totalitarismos del siglo XX: el nazismo y el comunismo. Este miércoles, el Tribunal Constitucional de Polonia declaró ilegal, de forma unánime, al Partido Comunista, señalando que los objetivos y las actividades de ese partido son incompatibles con el Artículo 13 de la Constitución de la República de Polonia:
“Se prohíben los partidos políticos y otras organizaciones cuyos programas se basen en métodos totalitarios y en las modalidades de actividad del nazismo, del fascismo y del comunismo, así como aquellos cuyos programas o actividades sancionen el odio racial o nacional, la aplicación de la violencia para obtener el poder o influir en la política del Estado, o prevean el secreto de su propia estructura o de sus miembros”.
La jueza Krystyna Pawłowicz fue muy clara al respecto: “El sistema jurídico polaco no admite un partido que glorifique a criminales y regímenes comunistas responsables de la muerte de millones de seres humanos, incluidos nuestros compatriotas, los ciudadanos polacos”.
Los partidos políticos ilegalizados en España desde 1978
Hay que señalar que Polonia no es el único país democrático que ha prohibido un partido político. Desde 1978, 12 partidos políticos y plataformas electorales han sido ilegalizados en España, todos ellos de extrema izquierda y por sus vínculos con grupos terroristas: el Partido Comunista de España (reconstituido), en 2003 y por su relación con los GRAPO; y Herri Batasuna (2003), Batasuna (2003), Euskal Herritarrok (2003), Autodeterminaziorako Bilgunea (2003), Herritarren Zerrenda (2004), Aukera Guztiak (2005), Sozialista Abertzaleak (2005), Abertzale Sozialisten Batasuna (2007), Acción Nacionalista Vasca (2008), Partido Comunista de las Tierras Vascas (2008), Demokrazia Hiru Milioi (2009) y Askatasuna (2009), por sus vínculos con la banda terrorista ETA.
Así pues, en España la democracia también ha entendido que debe defenderse de sus enemigos, concretamente de aquellos que pretenden acabar con nuestro régimen de libertades mediante el uso del terrorismo. La pregunta obvia es: ¿acaso es menos condenable pretender instaurar un régimen totalitario que apoyar el terrorismo? El nazismo y el comunismo son dos movimientos totalitarios que han asesinado a millones de personas. ¿Qué se supone que debe hacer una democracia con quienes quieren reducirla a escombros? ¿Simplemente esperar a que alcancen los objetivos criminales que ellos mismos declaran para sólo entonces actuar, cuando tal vez ya sea demasiado tarde?








