Cainco advierte que el tiempo se agota y exige al Gobierno sepultar la política de los “parches” económicos
Fuente: Economy
El sector empresarial boliviano ha lanzado su interpelación más enérgica contra la manera en que se administra la crisis en el país. El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jean Pierre Antelo, dirigió un duro mensaje al Gobierno nacional y a la Asamblea Legislativa, advirtiendo que la ventana de oportunidad para salvar la economía se está cerrando y que el país ya no puede seguir avanzando a la velocidad de quien cree que todavía tiene tiempo.
En el marco del Foro de Cainco, el líder gremial enfocó su crítica en la tendencia histórica de las autoridades de aplicar paliativos temporales en lugar de soluciones de fondo. Sostuvo que las filas actuales en los surtidores de diésel y la proyección de desabastecimiento de gas para el final de la década no son hechos aislados, sino una sola crisis provocada por años de consumir una renta sin reponerla. En su evaluación, medidas como el retiro parcial de los subsidios a los carburantes representan el peor de los escenarios políticos: generan el enojo y el desgaste de una reforma, pero dejan al productor con la fila intacta.
Frente a este escenario, Cainco demandó la urgencia de transicionar hacia un “Estado Habilitador”, un modelo que no busque competir con su propia gente ni asfixiarla con burocracia, sino que se limite a garantizar reglas claras y permisos ágiles que sobrevivan al mandato del gobernante de turno. Aunque el empresariado reconoció como un paso difícil pero acertado la unificación del régimen cambiario —tras años de un tipo de cambio fijo que alimentó un mercado paralelo—, remarcó que esa medida funcionó precisamente porque se tomó entera, demostrando que la economía no tolera reformas a medias.
La velocidad en la gestión pública fue otro de los reclamos centrales hacia la Sede de Gobierno. El sector privado lamentó que, a meses de haberse comprometido una transición rápida, el entendimiento técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) siga trabado en la burocracia legislativa y ejecutiva, impidiendo el ingreso real de divisas. El mensaje fue tajante: el productor boliviano no le teme a las condiciones duras, sino a la incertidumbre de no conocerlas debido a reglamentos que nunca se publican.
Finalmente, el presidente de la institución ratificó que el sector productivo está dispuesto a asumir los costos y acompañar las reformas más difíciles, bajo la única condición de que sean completas y estructurales. Al advertir que la paciencia de la economía tiene un límite, recordó que la base productiva del país ha seguido trabajando a pesar de los bloqueos y la escasez, pero concluyó que la colmena no resistirá si la respuesta del Estado ante cada urgencia sigue siendo pedir que esperen hasta mañana.








