Claribel Aparicio: “Bolivia debe apostar por exportar productos con valor agregado”
Fuente: Economy
Bolivia necesita transformar su modelo exportador para ganar competitividad internacional. Para Claribel Aparicio, CEO de Doing Business International (DBI) y presidenta del Women Economic Forum Bolivia, el desafío no consiste únicamente en vender más, sino en agregar valor a la producción nacional, diversificar mercados y crear condiciones favorables para la inversión.
Con más de 20 años de experiencia en comercio exterior, promoción de exportaciones y desarrollo empresarial, Aparicio considera que el país debe dejar de depender principalmente de la comercialización de materias primas y avanzar hacia productos terminados y diferenciados.
Del producto primario al valor agregado
Según cifras mencionadas durante su entrevista en Factor K, el 77% de las exportaciones bolivianas corresponde a productos tradicionales y el 23% a productos no tradicionales o con valor agregado. Su propuesta es avanzar inicialmente hacia una distribución de 50% para cada categoría.
“Bolivia no va a poder competir en cuanto a cantidad de exportación. Y de valor agregado es donde tenemos que enfocarnos”, afirmó.
La ejecutiva destacó oportunidades en productos como la castaña, la quinua, la chía, el amaranto y la madera. En lugar de exportar únicamente materias primas, plantea desarrollar alimentos procesados, productos terminados y artículos capaces de competir en nichos específicos.
Como ejemplo, mencionó la pasta de quinua orgánica elaborada en Cochabamba por la empresa Coronilla y comercializada en mercados internacionales. También propuso exportar puertas, pisos y marcos de madera, en lugar de limitarse a vender madera sin transformar, y desarrollar productos de cuero terminado en vez de comercializar únicamente materia prima.
Para Aparicio, el valor agregado permite que una mayor parte del proceso productivo permanezca en Bolivia, generando empleo, ingresos y divisas.
Reformas para atraer inversiones
La transformación exportadora requiere condiciones que incentiven la inversión nacional y extranjera. Aparicio sostiene que una ley de inversiones debe complementarse con reformas laborales y tributarias que permitan a las empresas operar con previsibilidad y reinvertir sus recursos.
“Es una tripartita: la ley de inversiones, más una ley laboral que sea muy equilibrada y equitativa para el trabajador como para el empleador, y también una ley tributaria”, explicó.
En ese sentido, consideró necesario coordinar las propuestas de las instituciones empresariales y del sector público para construir una agenda común. También destacó la importancia de avanzar con medidas concretas, aunque posteriormente deban perfeccionarse.
“Lo peor es no hacer nada”, afirmó.
Otro obstáculo es la burocracia. Según recordó, durante su gestión como viceministra de Comercio Exterior participó en iniciativas de facilitación comercial que buscaban reunir en un mismo espacio a las instituciones responsables de los trámites de exportación.
A partir de esa experiencia, propone implementar una ventanilla única digital que permita gestionar certificaciones, permisos y autorizaciones desde una plataforma integrada, reduciendo tiempos y costos sin eliminar los controles necesarios.
“Mientras más burocracia se da, más espacio a la corrupción”, sostuvo.
Diversificar mercados y rutas comerciales
La logística también representa un desafío para los exportadores bolivianos. Aparicio defendió la necesidad de diversificar las rutas de salida de los productos nacionales para reducir la dependencia de un número limitado de puertos.
En ese contexto, destacó las oportunidades de fortalecer la relación comercial con Chile y explorar alternativas como el puerto de Mejillones, además de otras rutas por Perú, Brasil y la hidrovía Paraguay-Paraná.
La ejecutiva advirtió que los retrasos en los envíos pueden poner en riesgo relaciones comerciales construidas durante años. Cumplir los plazos, las condiciones de entrega y los estándares exigidos por los compradores es fundamental para conservar los mercados internacionales.
También consideró que Bolivia necesita fortalecer la promoción de sus exportaciones mediante una mayor coordinación entre el sector público, las empresas y la diplomacia comercial.
En cuanto a la apertura de mercados, destacó la participación de empresas bolivianas en ferias internacionales y la necesidad de identificar oportunidades específicas para cada sector productivo.
Marca país y especialización regional
Para Aparicio, Bolivia necesita una marca país consistente, capaz de posicionar sus productos y oportunidades de inversión en el exterior. Considera que esta estrategia debe mantenerse a lo largo del tiempo, independientemente de los cambios de gobierno, y construirse con la participación de distintos sectores.
Asimismo, propone aprovechar las fortalezas de cada departamento en lugar de impulsar una estrategia uniforme para todo el territorio. Entre las oportunidades mencionó la castaña y los productos forestales de Pando; los vinos y singanis de Tarija; los granos y la agroindustria de Santa Cruz; y las manufacturas, textiles y joyería de La Paz.
La diferenciación, afirmó, debe responder a las capacidades de cada región y a las necesidades de los mercados de destino.
Mujeres y oportunidades de internacionalización
Aparicio también impulsa la participación de las mujeres en el ámbito empresarial a través del Women Economic Forum Bolivia. Según indicó, esta comunidad reúne a unas 15.000 empresarias y emprendedoras del país y busca generar redes de colaboración y oportunidades de crecimiento.
Uno de sus objetivos es conectar a las mujeres bolivianas con mercados internacionales para facilitar la comercialización de sus productos y servicios. Para ello, considera fundamental fortalecer la formación digital y el acceso a herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial.
Preparar a las empresas para exportar
La ejecutiva recordó que ingresar a un mercado internacional exige más que encontrar compradores. Las empresas deben contar con productos de calidad, cumplir las certificaciones y autorizaciones correspondientes y adaptar sus envases y etiquetado a las exigencias de cada destino.
A través de DBI, explicó, se promueven herramientas de orientación para que las empresas comprendan el proceso exportador y reduzcan los riesgos de internacionalización. Entre ellas mencionó el manual gratuito Ciclo Exportador, disponible en el sitio web de la organización: www.dbinternacional.org.
Su mensaje es claro: Bolivia debe diferenciar su oferta, agregar valor a sus productos y buscar mercados adecuados para cada sector.
“Si tus volúmenes no son altos, ponle la diferenciación, ponle el valor agregado y ve a nichos de mercado específicos”, recomendó.
Para Aparicio, fortalecer las exportaciones significa impulsar la producción nacional, atraer divisas, generar empleo y mejorar las oportunidades económicas del país.







