Paz plantea “subvención o futuro” y anuncia liberación de la importación de combustibles
Fuente: Economy
El presidente Rodrigo Paz sostuvo que Bolivia atraviesa una etapa de transformación institucional y económica después de dos décadas en las que, según afirmó, se desaprovecharon recursos y oportunidades de desarrollo. Durante el Foro Económico, planteó utilizar la actual composición de la Asamblea Legislativa para impulsar cambios en la Constitución y aprobar leyes vinculadas con hidrocarburos, minería e inversiones. También defendió las medidas adoptadas sobre el tipo de cambio, la reducción del déficit fiscal y la subvención a los combustibles, además de anunciar la liberación de la importación de carburantes. Paz pidió unidad entre los bolivianos y coordinación entre Gobierno y sector empresarial.
El presidente Rodrigo Paz afirmó que Bolivia tiene una oportunidad para modificar su estructura institucional y económica, luego de un periodo que, según su evaluación, estuvo marcado por la concentración del poder, dificultades para generar consensos y decisiones que limitaron el desarrollo productivo.
Durante su intervención en el Foro Económico, el mandatario vinculó la transformación de la democracia con la necesidad de aprobar reformas económicas pendientes y sostuvo que la actual composición de la Asamblea Legislativa ofrece una posibilidad para avanzar en ese proceso.
Paz señaló que durante los últimos 20 años Bolivia dispuso de más de $us 60.000 millones que, a su criterio, pudieron haber sido utilizados para fortalecer infraestructura, instituciones y políticas públicas.
Un Parlamento con capacidad de transformación
El presidente destacó que el país cuenta actualmente con una composición parlamentaria que, según afirmó, concentra más del 87% de la capacidad necesaria para impulsar modificaciones constitucionales y legales.
Paz sostuvo que esa mayoría implica una responsabilidad para los liderazgos políticos y las brigadas parlamentarias, a las que pidió utilizar su representación para modificar las condiciones que, en su criterio, frenaron la inversión y el crecimiento.
“Ese 87% tiene que ser de utilidad para transformar esta Constitución que nos ha cascado la capacidad de desarrollo y crecimiento”, afirmó el mandatario.
En ese marco, cuestionó que durante años no se hayan aprobado nuevas normas para sectores estratégicos como hidrocarburos y minería.
Puso como referencia los niveles de actividad minera de países vecinos y afirmó que Perú genera alrededor de $us 50.000 millones anuales y Chile unos $us 65.000 millones, mientras Bolivia registró cerca de $us 6.000 millones en minería el año pasado.
Según Paz, una nueva legislación minera debería incorporar condiciones que favorezcan la inversión y permitan ampliar la actividad del sector.
Hidrocarburos y minería, en el centro de la agenda
El presidente también cuestionó las trabas que, según señaló, enfrenta el desarrollo de proyectos hidrocarburíferos.
Durante su discurso mencionó un pozo ubicado en Tarija que, de acuerdo con la explicación que recibió de un experto del sector, podría contribuir al abastecimiento de energía eléctrica del país durante los próximos 15 a 20 años.
Paz afirmó que los procedimientos y requisitos existentes dificultan el desarrollo de este tipo de proyectos y sostuvo que el Estado debe reducir las trabas administrativas que retrasan las inversiones.
“Cuando resuelves un paso, tienes dos, tres, cuatro, cinco pasos para llevar adelante y desarrollar algo que es lógico para desarrollar”, afirmó.
El mandatario vinculó esta situación con los problemas actuales de abastecimiento energético y con la necesidad de generar nuevas inversiones en hidrocarburos.
Déficit, reservas y tipo de cambio
Paz también presentó parte de las medidas económicas adoptadas desde el inicio de su administración.
Afirmó que el Gobierno recibió un nivel de reservas internacionales de $us 51 millones, una inflación interanual cercana al 25%, una deuda flotante superior a Bs 10.000 millones y una base monetaria que, según dijo, crecía a un ritmo interanual del 35%.
También señaló que el déficit fiscal se encontraba por encima del 16% del PIB y que el Gobierno trabaja para reducirlo hasta alrededor del 9%.
En ese proceso, sostuvo que este año se redujeron a cero los aportes de capital a empresas públicas deficitarias y que también se disminuyeron sus gastos corrientes.
Además, afirmó que durante su gestión no se otorgó crédito del Banco Central de Bolivia al Tesoro General de la Nación para financiar el déficit fiscal.
“Durante este año no hubo ni un solo boliviano de crédito del Banco Central al Tesoro General de la Nación”, aseguró Paz.
El nuevo régimen cambiario
Otro de los cambios defendidos por el mandatario fue la modificación del régimen cambiario.
Paz explicó que Bolivia pasó de un esquema en el que coexistían distintas cotizaciones a un sistema que incorpora un tipo de cambio referencial como parte del proceso hacia la unificación.
Posteriormente, destacó la adopción de un régimen de tipo de cambio flotante, mediante el cual la cotización se determina por el mercado.
“Salir a un régimen de tipo de cambio flotante no es solo una medida cambiaria, es una declaración de intención clara, contundente”, sostuvo.
El presidente afirmó que esta modificación busca colocar al sector productivo en el centro de las decisiones económicas, particularmente a quienes exportan, sustituyen importaciones o invierten en el país.
También señaló que el proceso requiere una transición y una explicación a la población para facilitar la comprensión de los cambios.
Combustibles: hacia la liberación de importaciones
La política de combustibles ocupó otro espacio central en el discurso.
Paz defendió la decisión de retirar parte de la subvención y sostuvo que el costo de mantenerla afecta la disponibilidad de recursos públicos para otras áreas.
“Es subvención o futuro”, planteó el mandatario.
Según explicó, una parte de los carburantes subvencionados termina saliendo del país mediante contrabando, lo que representa una pérdida de recursos que podrían destinarse a infraestructura y servicios públicos.
En ese contexto, anunció que el Gobierno avanzará hacia la liberación de la importación de combustibles.
“Vamos a liberar la importación de combustible”, afirmó Paz, aunque señaló que el proceso será implementado de manera ordenada.
El mandatario sostuvo que el objetivo es que los sectores productivos puedan gestionar sus insumos sin depender de la intermediación estatal.
“Vamos a ser un país con cartas claras, donde cada sector productivo pueda gestionar sus insumos sin depender de la intermediación estatal”, manifestó.
Paz vincula la estabilidad democrática con el desarrollo
El discurso también estuvo marcado por una reflexión sobre el sistema democrático y la institucionalidad boliviana.
Paz cuestionó el modelo político que, según afirmó, concentró el poder alrededor de un liderazgo y sostuvo que durante ese periodo se produjo una relación de subordinación entre partido, Gobierno, Estado y sociedad.
También recordó los nueve meses transcurridos entre las elecciones generales y las subnacionales, periodo que calificó como prolongado conflicto político y electoral.
A su criterio, Bolivia necesita superar esa dinámica y consolidar una institucionalidad que permita debatir y aprobar políticas de Estado.
“Es el problema de comprendernos entre bolivianos que luego de 20 años hemos quedado marcados en la distancia, en la diferencia de entender el destino del país”, afirmó.
El presidente también sostuvo que la democracia requiere un Parlamento activo y medios de comunicación capaces de fiscalizar al poder sin represalias.
Riesgo país y señales al exterior
Paz destacó además la reducción del riesgo país desde el inicio de su administración.
Según afirmó, Bolivia recibió un indicador cercano a los 2.200 puntos y actualmente se encuentra entre 450 y 470 puntos, aunque reconoció que existen variaciones.
Atribuyó esa reducción a las decisiones económicas adoptadas y al acompañamiento del sector empresarial y de los medios de comunicación.
“El mismo país no solo es lo que te viene, sino lo que tú quieres ser”, sostuvo el mandatario.
En materia internacional, señaló que durante los primeros cinco meses de su gestión mantuvo reuniones con distintos líderes, entre ellos Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva, y afirmó que la política exterior de su Gobierno no estará determinada por afinidades ideológicas, sino por aquello que pueda beneficiar a Bolivia.
Un llamado a la unidad
En la parte final de su intervención, Paz hizo referencia a los 53 días de bloqueos que atravesó el país y sostuvo que Bolivia debe extraer lecciones de ese periodo.
El mandatario planteó que la confrontación política y social no puede convertirse nuevamente en un mecanismo para definir el rumbo del país y llamó a preservar la institucionalidad democrática.
Su discurso cerró con una convocatoria a la unidad nacional y a la coordinación entre los distintos sectores.
Paz sostuvo que el proceso de transformación requiere la participación de los actores políticos, empresariales y sociales, con el objetivo de modificar las condiciones económicas e institucionales del país.
El presidente afirmó que el Gobierno continuará impulsando las medidas que considera necesarias para reordenar las finanzas públicas, atraer inversión, modificar las reglas para sectores estratégicos y reducir la intervención estatal en determinadas actividades.








